|

MINISTERIO DEL AMBIENTE Y
ENERGIA INSTITUTO METEOROLOGICO NACIONAL DEPARTAMENTO DE
PRONOSTICOS
EL FENOMENO DE " EL NIÑO" SU
IMPACTO EN LA ECONOMIA DE COSTA RICA
FOLLETO INFORMATIVO
Elaborado
por: Msc. Guillermo Vega G. Lic. Werner
Stolz E.
Diagramado y reproducido por:
Departamento de Educación e Información Comisión Nacional de
Emergencia
San José, Costa Rica Agosto -
1997
I. Introducción
Los recursos hídricos
se aprovechan integramente en Costa Rica, coexistiendo procesos de generación
hidroeléctrica, riego, actividades agrícolas e industriales y abastecimiento de
agua potable entre otros. Para llevar a cabo una planificación eficiente es de
vital importancia contar con pronósticos de lluvia que permitan estimar con
suficiente antelación y con buen grado de certeza la disponibilidad de agua para
la siguiente temporada.
De esta manera, en la medida que se disponga de
información confiable es factible establecer estrategias y tomar decisiones, las
que a mediano y largo plazo se pueden traducir en exitosos procesos
económicos.
En la actualidad, los pronósticos se realizan utilizando
modelos numéricos de distinta naturaleza. Dentro de este ambiente, la
incorporación a los modelos numéricos (que son programas de computadora
diseñados para representar por medio de ecuaciones matemáticas los procesos que
ocurren en la naturaleza) del fenómeno oceánico - atmosférico conocido como "El
Niño/Oscilación del Sur (ENOS) ofrece una nueva perspectiva en las herramientas
de pronóstico, planificación y evaluación de los recursos hídricos.
Básicamente el ENOS es la combinación de dos variables que se utilizan
para monitorear dicho fenómeno. Por un lado, está la componente de control
oceánico, representado por El Niño (EN) y que hace énfasis en la temperatura de
las aguas superficiales de mar. Por otro lado, está la componente de control
atmosférico representado por la Oscilación del Sur (OS). En términos simples la
OS es un sube y baja de la presión atmosférica que se da en la mitades oriental
y occidental del océano Pacífico. Normalmente la atmósfera sobre el Pacífico Sur
Oriental está dominada por una persistente zona de alta presión, mientras que
una zona de baja presión domina la parte occidental. Estos dos sistema están
acoplados, de ahí que: cuando la presión sube en el este (zona de alta presión),
baja en el oeste (zona de baja presión) y viceversa. Se conoce como la fase
cálida del ENOS cuando se desarrolla el fenómeno de El Niño, contrariamente, se
le denomina fase fría del ENOS cuando se desarrolla el fenómeno de La
Niña.
El ENOS produce efectos importantes en el comportamiento del tiempo
y sus impactos son notorios a escala global. Su ocurrencia ha incidido de varias
maneras en diversos países tropicales. En algunos casos se produce una sequía
generalizada, afectando sectores de gran importancia económica como el
agropecuario y eléctrico, en otros, produce inundaciones severas.
Las
crisis generan oportunidades de investigación y por este motivo es que a partir
del desarrollo del fenómeno de El Niño ocurrido durante 1982-1983 (el más
intenso registrado a nivel de anomalías de presión y temperatura) el tema de la
incidencia de este fenómeno sobre la hidrología ha ocupado la atención no solo
de investigadores, sino que también de aquellos otros sectores afectados de una
u otra manera por su ocurrencia.
El principal objetivo de este folleto es
informar al lector acerca del ENOS. Brindarle información que le permita
formarse una idea general de este complejo e interesante fenómeno que ya es
parte de nuestro pronóstico estacional de precipitaciones. La parte teórica
expuesta en este trabajo no trata de ser completa ni mucho menos, sino más bien
trata lo más relevante del ENOS.
II.
Breve historia del fenómeno de El Niño
Hasta mediados
del siglo XX poco se conocía aceca de las condiciones que imperaban durante los
años de ENOS en el Océano Pacífico Tropical. Los meteorólogos no tenían
argumentos suficientes para creer que esa débil corriente costera de aguas
cálidas que anualmente se desplaza al sur a lo largo de la costa de Ecuador y
Perú alrededor de la Navidad y que se denominó originalmente El Niño tuviera
algo en especial, aparte de ser una componente de la variabilidad climática
anual. El evento clave que cambió este panorama ocurrió durante la celebración
del año Geofísico Internacional entre 1957-1958. Las nuevas observaciones
llevadas a cabo durante este período revelaron un importante calentamiento del
océano que se extendió desde la costa occidental de Sur América hacia el oeste y
a lo largo del océano Pacífico Ecuatorial. En general, es un fenómeno oceánico
pero que tiene manifestaciones espectaculares por medio de los eventos
atmosféricos.
Antes de 1980, debido a la limitada capacidad
observacional, no era posible conocer si un evento ENOS (ya fuera la fase cálida
o fría) estuviera evolucionando sino hasta varios meses después de que se
hubiera desarrollado el evento. Los progresos en la predicción climática en los
años ochentas y noventas han sido estimulados por el desarrollo de una variedad
de modelos usados para la predicción del ENOS por medio de estudios empíricos
que han definido mejor el impacto global de este, así como, por estudios
teóricos que han dilucidado los procesos oceánicos y atmosféricos que permiten
la predicción del ENOS y por el establecimiento de un sistema de observación
oceánico (principalmente en el Pacífico), datos que servirán para introducir y
verificar posteriormente la confiabilidad de los modelos matemáticos
desarrollados para la predicción del ENOS. Comparado con los comienzos de 1980,
cuando las técnicas de observación eran inadecuadas para simplemente monitorear
una vez iniciada la evolución de un evento ENOS, hoy en día se puede obtener
información día a día de los cambios en los vientos en la superficie, la
temperatura de la superficie del mar, la estructura térmica de la capa oceánica
superior y las corrientes oceánicas en la cuenca del Pacífico Tropical y emitir
rutinariamente pronósticos experimentales con un grado de confiabilidad
aceptable hasta un año por adelantado.
III. Qué es el
fenómeno de El Niño?
El fenómeno de El Niño se refiere a los eventos extremos de
calentamiento (calentamiento anómalo) de las aguas superficiales del Océano
Pacífico Ecuatorial que ocurren interanual e irregularmente y no,
específicamente, al calentamiento anual de las aguas costeras anteriormente
descrito.

IV. Qué es el fenómeno de La Niña?
Por
otro lado, La Niña es el fenómeno contrario a El Niño, este fenómeno se refiere
a los eventos inusuales de enfriamiento (enfriamiento anómalo) de las aguas
superficiales del Océano Pacífico Ecuatorial que ocurren interanual e
irregularmente. Las anomalías climáticas globales asociados con La Niña tienden
a ser opuestas a aquellos de El Niño. También en ciertas ocasiones se refieren a
La Niña como El Viejo.
En latitudes más altas, El Niño es únicamente uno
entre muchos factores que influyen en el clima. Sin embargo, el impacto de El
Niño y de La Niña en estas latitudes se manifiesta más claramente durante el
invierno.
V. Por qué el nombre de El Niño y de La
Niña?
Se le dio el nombre de El Niño en honor a un festival
de Navidad peruano y coincide con un calentamiento de las aguas oceánicas
próximas a la costa de este país suramericano, fenómeno que se vuelve más
notorio cerca de la fecha en que celebran el nacimiento de El Niño, refiriéndose
al Niño Jesús. El fenómeno contrario, La Niña, se refiere al enfriamiento de las
aguas del océano Pacífico Oriental (a lo largo de la costa de
Perú).
VI. Por qué ocurre el fenómeno de El
Niño?
Muchos se preguntarán en primera instancia, qué causa
esta cadena de eventos anormales que desencadena en un fenómeno de El Niño.
Entre las teorías de desarrollo del fenómeno, enumeraremos dos.
La primera
teoría es del científico John Toole del Instituto Oceanográfico de Woods Hole en
Massachusetts, quien apunta que es un problema de acoplamiento entre el océano y
la atmósfera dada la gran cantidad de procesos físicos complejos que se dan. El
océano es sensible a los vientos y los vientos varían debido a las temperaturas
de este. Atribuye a la gran escala temporal del fenómeno, fundamentalmente al
tamaño del océano Pacífico. El océano trata de responder a la escala anual del
tiempo, por el calentamiento que produce el sol, sin embargo, debido al tamaño
del océano no lo puede hacer y esta es la razón por la cual se producen
anomalías como El Niño.
La segunda teoría del científico Daniel Walker,
quien lo atribuye a la actividad que ocurre en el fondo del mar. El propone una
conexión entre los terremotos en el fondo del mar y la incidencia de El Niño.
Walker, un sismólogo en la Universidad de Hawaii en Manoa encontró que de cinco
eventos de El Niño desde 1964 todos coincidieron estrechamente con la ocurrencia
de terremotos en una cadena montañosa en el Pacífico Oriental que se encuentra
en el fondo del mar y que pasa al oeste de la Isla de Pascua. Walker aduce que
si el calor generado por la erupción volcánica llega a la superficie del océano
podría comenzar un evento cálido (un fenómeno de El Niño). Sin embargo, muchos
científicos consideran esto poco probable, ya que el calor tarda mucho más
tiempo para alcanzar la superficie, además, el sistema de monitoreo detectaría
este calentamiento.
A. Dónde ocurre?
El
fenómeno de El Niño ocurre únicamente en el Océano Pacífico. Entre las razones
de esta particularidad está el gran tamaño de la cuenca del Pacífico comparado
con los Océanos Atlántico e Indico. Muchas teorías actuales del ENOS involucran
la presencia de ondas ecuatoriales de escala planetaria. El tiempo que toma una
de estas ondas (tienen una longitud de onda de unos 7 000 km) atravesar el
Pacífico es uno de los factores que determinan la escala temporal y la amplitud
de la anomalías climáticas del ENOS. Lo estrecho de los Océanos Atlántico e
Indico comparado con el Pacífico significa que las ondas pueden atravesar estas
dos primeras cuencas en menos tiempo, así que el océano se ajusta mucho más
rápido a las variaciones del viento. Por el contrario, las variaciones del
viento en el océano Pacífico forman ondas que toman mucho más tiempo en
atravesar la cuenca, así, el Pacífico se ajusta a las variaciones del viento más
lentamente. Este tiempo de ajuste más lento permite que el sistema océano -
atmósfera se aparte más del estado de equilibrio que en la cuenca más estrecha
del Océano Atlántico e Indico, con el resultado que las anomalías climáticas
interanuales (por ejemplo, se producen temperaturas de la superficie del mar
inusualmente más cálidas o frías) son mayores en el Pacífico.
B. Son todos los fenómenos de El Niño
iguales?
Cada fenómeno de El Niño es diferente con respecto
a otros, tanto en la magnitud como en la duración. Un ejemplo, el evento cálido
de 1982-1983 ha sido El Niño más intenso de este siglo y mientras que el de
1991-1994 el más extenso.
C. Cómo se monitorea el
fenómeno?
Actualmente se monitorea el Océano Pacífico
Tropical por medio de un sistema de observación que incluye satélites, boyas
fijas y a la deriva y barcos. Muchos de estos sistemas forman parte de un
Programa sobre los Océanos Tropicales y la Atmósfera Mundial (TOGA, siglas en
inglés), cuyos datos sirven como insumo para los modelos matemáticos que
pronostican El Niño.
Como el ENOS se desarrolla en un espacio marítimo
muy grande, se decidió dividir el área que abarca el Océano Pacífico Tropical en
cuatro zonas:
1. Región NIÑO-1: entre 5º Sur y 10º latitud Sur y
entre 90º Oeste y 80º longitud Oeste;
2. Región NIÑO-2: entre 0º y 5º
latitud Sur y entre 90º Oeste y 80º longitud Oeste;
3. Región NIÑO-3:
entre 5º N y 5º latitud Sur y entre 90º O y 150º longitud Oeste;
4.
Región NIÑO-4: entre 5º N y 5º latitud Sur y entre 160º Este y 150º longitud
Oeste.
VII. Cuál es la frecuencia con que se presenta
El Niño?
El Niño usualmente ocurre en forma irregular, con
una recurrencia que va de dos a siete años aproximadamente con variación en la
intensidad del mismo. El fenómeno es cíclico pero aperiódico. Un evento típico
de El Niño tiene una duración entre 14 y 22 meses
aproximadamente.
VIII. Caracterización del tiempo en
Costa Rica cuando se presenta el fenómeno de El Niño
Con respecto a nuestro país, se ha logrado
caracterizar los efectos del fenómeno entre los que destaca:
· Se observa que durante la fase cálida del fenómeno de El
Niño, la circulación general sufre alteraciones significativas. En Costa Rica la
manifestación principal es el incremento anómalo que experimenta el viento
alisio, factor que inhibe en general la formación de lluvias en el Valle Central
y la Vertiente Pacífica, mientras que en la Vertiente del Caribe propicia las
lluvias.
· Por otro lado, el régimen de precipitación se altera con respecto
a sus valores normales.
· Las lluvias tienden a ser de carácter corto y
violento, una consecuencia es que se produzcan crecidas repentinas de los
ríos.
· La estación lluviosa es irregular. A pesar de que la distribución
temporal y espacial es inusual, las lluvias intensas que ocurren en forma
aislada crean en algunos lugares, totales anuales que no siempre son inferiores
al promedio.
· La estación seca siguiente es más cálida y seca
(aproximadamente 11C más que el promedio) con respecto a años que no se presenta
el fenómeno. Usualmente los meses de marzo y abril son los más
cálidos.
La Estación lluviosa del Pacífico se caracteriza
por:
· Disminución en la cantidad de
precipitación.
· Un aumento en el número de días sin lluvia (secos), lo cual
varía según la ubicación de la región.
· La estación seca usualmente se
adelanta de dos a tres semanas.
· La zona más afectada, donde el fenómeno es
más intenso es la parte baja de la región de Guanacaste, El Pacífico Central,
Valle Central y la Zona de los Santos.
· Las lluvias empiezan normalmente la
última semana de mayo luego se interrumpe a mediados de junio y se restablece
con regularidad hasta setiembre. Por ejemplo, en el Pacífico Norte y Central se
dan hasta 60 días secos más que lo normal y en el Valle Central y la Zona de los
Santos es de unos 40 días secos. · Julio y agosto son meses con una alta
probabilidad de que ocurran lluvias intensas e inclusive temporales en la
Vertiente del Caribe.
IX. Efectos sobre la economía de Costa
Rica
Finalmente, el impacto del fenómeno ENOS en el país, ha
incidido principalmente en cuatro actividades de importancia económica: el
abastecimiento de agua, la producción agrícola y pecuaria, la pesca y la
generación hidroeléctrica.
En relación con la pesca, en las aguas costeras,
los arrecifes coralinos y la biodiversidad típica, son los más afectados por El
Niño, dada la gran sensibilidad que tienen a los cambios bruscos de la
temperatura del mar. Este cambio en la temperatura obliga a muchas especies
comerciales como el tiburón y dorado a emigrar a otros lugares con las
consecuentes pérdidas para los pescadores, ya que tendrán que invertir más
recursos económicos y tiempo en la captura.
El abastecimiento del agua
potable se vuelve crítico especialmente en aquellas zonas que sufren una sequía
prolongada, forzando a las instituciones encargadas a buscar fuentes alternas de
abastecimiento como: las superficiales, las subterráneas, distribución en
cisternas y en último caso limitar por horas el servicio de agua. En contraste,
el efecto de El Niño en la Vertiente del Caribe es el exceso de lluvia. Como
consecuencia el agua potable se vuelve turbia, cambia su color, se incrementa la
cantidad de sedimento lo que a su vez obstruye las tomas y finalmente causa un
gran deterioro en la calidad del agua. Para mitigar este efecto adverso, los
responsables piensan en la explotación de los recursos por medio de la
perforación de pozos y de las aguas de ríos o quebradas y establecer programas
permanentes para enfrentar la crisis, asignando un presupuesto para enfrentar
dicha emergencia.
El fenómeno también afecta la producción agrícola y
pecuaria en diferentes formas. Hay que considerar la producción agropecuaria que
entre otros disminuye la cantidad y calidad de lo producido y aumenta el tiempo
para alcanzar el peso necesario para vender los animales así como la incidencia
de enfermedades y plagas. También se ven diminuidos en su capacidad la base
productiva, los agricultores y sus familias y además, produce un fuerte impacto
sobre el medio rural. Sobre este último la propensión a los incendios forestales
aumenta, con el consiguiente daño a las plantas y especies animales, así como la
interrupción o racionamiento en servicios básicos (agua, electricidad entre
otros).

Sitios Relacionados con el
Niño
|